Carta De Faón A Safo


 Safo y Faón




Querida Safo:

Te escribo desde las lejanas tierras del Etna, inmerso en la búsqueda del olvido. Liberado del abrazo abrasador de nuestro amor, mi corazón ha tejido su propio destino entre las sombras distantes.

Tu ausencia sigue perturbando mi alma. A medida que mi presencia se desvanece de tu vida, intuyo tu búsqueda. Sin embargo, en nuestra corta relación, siempre te dejabas llevar por otras personas, aunque conocías mis sentimientos. Insistes en haber cambiado y en ser sólo para mí pero la desconfianza persiste y todas las oportunidades que te brindé fueron traicionadas.

Tus palabras hasta hoy en día siguen resonando en mi ser, recordando con cariño los momentos compartidos, las caricias y las palabras lascivas cuando hacíamos el amor y muchos más momentos increíbles que nos unieron. Por aquel entonces, estaba locamente enamorado de ti. Tu tez morena, tu pelo lacio, tus dulces poemas y, sobre todo, tus consejos y enseñanzas que me guiaron en el buen camino.

Aprecio tu talento y la gloria de tu nombre, que resuena en toda la Tierra, pero con el tiempo, poco a poco, te fuiste desvaneciendo de mi corazón. No fue fácil para mí, pero, en cierta medida, intuía que no te merecía.

El tiempo conseguirá cicatrizar mis heridas y me ofrecerá una renovación, una metamorfosis para mi desdichado corazón.

En un principio, el hecho de tener una hija con un matrimonio anterior me dolió mucho, pero con el tiempo, fui aceptando a tu hija porque te amaba profundamente. Decidí abrir mi corazón para quererla como si fuera mi propia hija, con la esperanza de construir una fuerte y amorosa familia. Sin pensar en los desafíos que se abrían ante mí, los enfrenté por el bien de nuestro amor y por la esperanza de formar parte de una familia feliz.

Te dí muchas oportunidades porque tenía esperanza en tu cambio, pero cada día me hacías ver que nunca sucedería. Nunca me hiciste caso, fui para ti como un juego, como un cuadro que mostrabas a la gente como tu único amor. No sentía que mi amor era recíproco.

Si me hubieras amado de verdad no me habrías traicionado. ¿Cómo puedo ser el amor de tu vida cuando dices que te enamoras fácilmente? Nunca me hiciste caso, te relacionabas con otras personas a pesar de mis súplicas.

Sinceramente, en nuestra relación, sólo te preocupabas por tus sentimientos, dejando los míos de lado. Tu narcisismo te obligaba a alejarme de otras personas, mientras tú no aceptabas las mismas reglas y acababas traicionándome.

Nunca fue mi intención causarte sufrimiento, ver tus lágrimas y sentir tu dolor me apena profundamente. Me marché con la esperanza de encontrar mi propio camino, porque mi corazón ya no podía soportar tanto daño y dolor. No llevé prenda de tu amor, porque necesitaba empezar una vida nueva y dejar atrás todo el dolor que me causaste.

No pedí consejo porque sabía que deseabas que no te olvidara y mi intención al irme era olvidarte. Deseo que consigas la sanación que te mereces.

Lamento causarte esta vergüenza, pero no fue mi culpa. Tenías nuestro destino en tus manos y lo dejaste escapar entre tus dedos. La continua mofa de tu hermano Caraxo fue otro motivo para mi decisión. Después de haberte abandonado, aunque esté lejos, aún notas mi presencia, que antes no merecía tu atención. Siento el peso de tu dolor, pero ya no se puede hacer nada.

Ese prado en que reconociste la hierba, lleva el peso de nuestros cuerpos pasados, pero el pasado, pasado está. Entiendo tu conexión con la fuente sagrada, pero el mar de Léucade no puede cambiar nada del pasado. Estaba enamorado de ti, pero con el tiempo, tu amor desapareció por tus malas acciones. Te insto a olvidarme, yo ya lo he hecho. Si decides lanzarte desde el peñasco, no cambiará nada. Es hora de que comiences una nueva vida con tu hija. Has experimentado la dificultad de perder a tu padre, así que no permitas que tu hija viva en la sombra de tus errores pasados. No repitas tus errores con ella, trata a tu hija con amor y consideración, no como tú hacías conmigo, pensando sólo en tus propios sentimientos y no en los de los demás.

Safo, lamento decirte que esos ruegos ya no tienen eco en mi corazón. He seguido adelante y te he olvidado. Las palabras llevadas por el viento no cambiarán mi rumbo. Mi decisión de partir fue muy difícil, pero necesaria. Comprendo que este periodo sea duro para ti, pero confío en que con el tiempo sanarán tus heridas.

Encuentra paz en Lesbos con tu hija, mientras yo sigo mi destino en tierras nuevas.


Feón






WIBGRAFÌA:

El taller de Atenea: Leyenda de Faón y Safo. (talleratenea.blogspot.com)

Las hermanas Bunner - Libro sobre Libro

Poemas de Safo (youtube.com)

Safo - Wikipedia, la enciclopedia libre


Comentarios

Entradas populares de este blog

Semblanza De Publio Ovidio Nasón